un temblor debajo de la piel,la sonrisa emigra a las pestañas
y se me retuerce el espíritu
o como quiera que se llame
esto que soy.
Gracias por darme tu fuerza cuando la mía se había agotado, por recomponerme cuando estaba rota.
Por aguantar y aguantar y aguantar y no acabar matándome.
Por luchar por una simple sonrisa, por ser mi héroe.
Por creernos.
Gracias por existir, pequeño : )
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