lunes, 30 de septiembre de 2013

Tú eres la medida exacta.




Quiero quedarme aquí para siempre.

Cuánto frío, y qué cama tan blandita.

Y qué persona tan bonita metería yo conmigo bajo esta manta.






Yo no sé si sabes
la suerte que tengo
de que estés conmigo.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Vamos a comernos los años.





No has dejado de aportar luz a mi vida desde ese día.
Y no hemos dejado de descubrir, sentir y crecer juntos.
Pero, ¿sabes qué?. Quiero más, más y mucho más.

Eso quiero yo, siempre. Prefiero echarte de menos a cada minuto, que no hacerlo nunca.













No hay principio ni final,
solo lo que quieras ir contando... y al respirar intenta ser quién ponga el aire.




Esto solo acaba de empezar.





282

viernes, 20 de septiembre de 2013

263 de 365


«Es fácil quitarse la ropa y tener relaciones, la gente lo hace todo el tiempo. 
Pero abrirle tu alma a alguien, dejarlo entrar en tu espíritu, pensamientos, miedos, futuros, esperanzas, sueños... Eso es estar desnudos




Abre el pecho y registra.





No preguntes, que ando saboreando los placeres de la vida y tú eres mi desnudez favorita.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Algún cuento para no dormir.

Hoy no puedo dejar de imaginarnos. Cuento solo las horas nocturnas, como si por alguna casualidad cósmica no fuera a amanecer y la noche me aplastase contra la cama sin tregua. Imagino humo contigo por toda la habitación mientras de fondo suena alguna canción en bajito para no despertar a quién se atreve a dormir. Imagino que despego las manos del cuerpo para salir volando a las tuyas, no me hables de cielo ni de estrellas. Imagino que eres tú, tu piel y nada más, como si fueras un animal y yo fuera a cazarte, también sin nada de ropa o cualquier otra tontería de por medio. Imagino que te encuentro en la almohada, sonriéndome como si nada, como si nunca fuera a pasar el tiempo, como si no fuese a hacerse de día.

La ciudad duerme a medida que yo voy amaneciendo. O al revés. No sé.
Lo cierto es que me he parado a pensar en tu ausencia, al hueco de verdad y en la falta que me hace respirarte.

Duermo a medida que la ciudad amanece.
Fuera huele a lluvia y frío. A venganza.
¿Quién te dio permiso para salirte de mi cama y dejarme hacerme pequeñita?


Entonces me pilla el Sol imaginándonos...

Y en cuestión de horas nos descubrirá realizándonos.