martes, 28 de mayo de 2013

Después de ti todo me parece insuficiente.






Hoy me quiero morir y mañana ya veremos.

Y tal y cual.

¿Sabes qué?



Me rindo.









Y a ver quién tiene huevos de salvarse de este naufragio.

[Perdida a más no poder.]





Prometo encontrarme,
Reconstruirme.
Sacarme de dentro de este caparazón.

jueves, 23 de mayo de 2013

...


● Me da miedo que un día, hoy no quizás, quizás… quizás mañana tampoco, pero un día de repente puede que empiece a llorar y llorar y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lágrimas llenen la habitación y que me falte el aire y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.
● Aprenderé a nadar. Te lo juro, aprenderé a nadar.


Pero quiero creer,
que alguna vez fui capaz
de transfigurar tu miedo en calma.

Se te habrá olvidado que hace tiempo llovía sin parar,
y que mojarse estaba bien a pesar del resfriado.


Me pregunto si te preguntarás algo por ahí dentro, créeme que eso de limitarme a mirarte desde el abismo que hay entre nosotros está acabando con mi formalidad, mi paciencia, la cordura y con la poca vergüenza que me quedaba.

Joder, lo único que siento es que aquí nos cabemos tú y yo.





Qué bonito sería saber que luchan por ti.

miércoles, 22 de mayo de 2013

No quiero ser valiente.

Empezar a construir, a imaginar.

Contigo todo suena tan fácil que hasta las ecuaciones más complejas tiemblan (y mira que nunca se me dieron bien las matemáticas). Y a veces, eres de lo más intensito que pude encontrar por el camino.

Pero me encanta.

Si me desboco, no me frenes, si te pienso, no marques límites que sabes que no vamos a respetar.
Si te suelto, no me sueltes, agárrame, por favor.


Y esta soy yo, pidiéndote que te enganches a lo que puedo ofrecerte, que no es mucho, pero te aseguro que es lo mejor y lo peor de mí misma.
Una serie de destrozos y sueñecitos que se quedaron olvidados por pereza de impulso.

Y esta soy yo, dejando entrever que soy pequeñísima y que, en realidad, estoy bonita y terriblemente asustada.

Y esta soy yo diciéndote, ya casi a gritos, que me hiciste valiente.
A tirones y a empujones, pero lo conseguiste.

martes, 21 de mayo de 2013

Mariposas okupas.

Encontrarte sin querer buscarte y hacerlo por inercia, cuando te pillo revolviéndome sonrisas y me empotra un miedo absurdo contra la pared.

Acabamos haciendo el amor, él, tú y yo.
No sé de dónde has salido, de que cielo te has escapado
y te lo repito sin parar
y lo que no sabes es que por dentro, no dejo de decirme e implorarme que no te vuelvas a ir, que tu luz ahora brilla por los dos.

El mundo y la gente, que dice saber querer, siempre anda con esas dificultades inútiles que se ponen ellos mismos, creyendo ser entendidos en la materia.
Pero yo te propongo ser la línea que se desvía del camino y poner todas las ganas para tirar, en vez de soltar la cuerda.

Porque tú eras improbable y sucediste. 

lunes, 13 de mayo de 2013

Mi bala en la recámara.


Hoy aprieto con fuerza los dedos y tengo el valor de hacerme pequeñita. Ando en ese estado casi anímico de querer el silencio absoluto del mundo, que apenas me rodea, y que me incita a volcarme en un abrazo de esos que los cuerpos hacen 'clic', demostrando que los puzzles pueden ser de melanina y huesos.





Juro que no voy a hablar en plural, mi léxico va a utilizar los condicionales, verbos y adjetivos más huecos que existan para que cuando rebote la nostalgia, el amor no se me clave por la espalda.

Porque te he ofrecido las ganas que no me quedaban y ahora toca reconstruirse desde dentro, hacia fuera.





Voy a estallar y tú no estarás para ver como vuelvo a destrozarme.

Tesis doctoral nocturna.

Entre todas las cosas hermosas que le pueden pasar a uno en una vida, los abrazos por la espalda merecen una categoría dorada, con altar, brillo celestial y besos medioalrevés-medioalderecho. Y una sonrisa. Al final, una sonrisa.

Una vez escuché que un buen abrazo en el tiempo, momento y espalda indicada, podía ser tan fuerte que hasta sería capaz de parar el tiempo.

Cuando la otra noche volví a conocer tu abrazo, no me lo podía creer.

Ni se me pasaba por la cabeza la mínima posibilidad de que tuviera ese efecto que causó en mí. Es decir, contacto perpetuo, equilibrado, casi perfecto, mejor encajado que cualquier puzzle.

Su sabor, vaya, eso si que me fascinó.
Sabía a fresas con azúcar, a nostalgia, a diciembre y a mordisco en los labios. A piel ardiendo, a volver a empezar y a esa esperanza que te llena los pulmones hasta romperte las costillas.
incluso valiente de asegurar que se convirtió en mi canción favorita.


Ya sabemos lo que puedes hacer tú con el simple hecho de rodearme el cuerpo, ¿te atreves a averiguar lo que viene después?

sábado, 4 de mayo de 2013

124 de 365

¿Ves esto? ¿No es increíble?


Aún estando en un lugar así, solo me fijaría en tus ojos.
Me limito a mirar tus movimientos, a ver cómo la luz juega con tus pómulos, a observar cómo tus labios se ven más hermosos que nunca. Es cómo te mueves, cómo rompes el aire.

Estás tan bonito haciendo cualquier cosa...

jueves, 2 de mayo de 2013

A tres palmos.

Tal vez. Quizá. No sé.

Pensaba que no, y sí. Pensaba que sí, y no. No sé ni qué pensaba, tal vez. Y llegó.
Una sonrisa se dibuja en mi cara. Tal vez el reflejo de la tuya. Tal vez no. Quizá sólo mía. Quizá... ¿Quizá juntos? No. No lo creo. ¿O sí? ¿Quieres? ¡Qué locura! Vale. No. Es imposible. Improbable. O quizá no.
Tú me has demostrado que todo es probable. ¡Y yo que te veía como un imposible! ¿Quién me mandará a mí? Sé que eres un complejo capricho. El tiempo lo demuestra. ¿Me entiendes? Yo a ti no. O sí. ¡Joder! No sé.
Lo cierto, es que eres el dios que inspira mi escritos. Y mis sonrisas.


Joder, es rozar tu boca y me encuentro a tres palmos de la realidad y con los pies más en lo azul que en la tierra.




13 de Diciembre