miércoles, 24 de julio de 2013

Mentirosa.

Y te contemplo en fotografías con ojitos de ojalá sazonados con algún que otro "no te vayas nunca" mientras me recorre un cosquilleo no digno de admirar.

La pena me aflora, ya no sé si hacia mi misma o porque ha llegado un verano cargado de frío.
Supongo que este tú y yo a latigazos se le asemeja, contraposiciones tan absurdas y reales como que vivo muriendo por ti.



La noche se me pasa y parece que tú quieres unirte a ese grupo de imposibilidades y remaches que marcan el compás de mi vida.
No quiero hablar de frío, ni de cacao ni de musas a medias. Directamente no quiero hablar si mis palabras caen al vacío de unos labios que me traen de cabeza.
Más si su dueño me aleja de su vida a escobazos.




Sería maravilloso despertar de esta ingenuidad estrepitosa y batallar con la realidad.
Como siempre me quedo en los condicionales sin condiciones.

martes, 23 de julio de 2013

"Es una lástima pero en fin, eran bonitas mis poesías, ¿no?"

Yo ya no sé si es que la noche pasa y no te tengo o si estás por algún rincón de mi cabeza o si mi almohada está lo suficientemente vacía. El caso es que llevo varios meses esperando un trozo de pastel que no me llega, un cigarro que no me fumaré porque lo he dejado y un abrazo estúpido que me llene de verdades entre todas mis mentiras.
Te escuché, porque lo merecías y porque yo necesitaba que me llenasen los oídos y el hueco de mis pulmones. Te escuché porque creía que lo tenía todo controlado, que no me ibas a importar así y que cuando yo quisiera podía desengancharme. Te escuché porque tu voz, mezclada con tu risa, me destrozaba los nervios y en el fondo fue lo que siempre necesité.

Pero ya dejé de formar parte de tu capricho. Ahora hazme hueco en el patrimonio de tu olvido.



Haz un pequeño esfuerzo, cómo si los últimos 220 días fueran un puto sueño.
Hazlo por quién te necesita, aunque estés atrapada en la pesadilla.






No habrá lugar en el que me atreva a decir "Estoy bien".

lunes, 22 de julio de 2013

" Con ella estaba en otra dimensión."

Y no hay cielo. O, bueno, si lo hay, no me entero de si es azul o gris. Y es que el cielo también tenía que ver con Sara. Decía que yo era el hombre del tiempo, porque siempre acertaba el color que iba a tener al día siguiente o al atardecer. 
Hasta que le conté mi secreto: era yo quien lo pintaba por las noches para ella. Y por medio de las nubes le mandaba cantidad de mensajes secretos.  
¡Mira esa! ¿Sabes lo que he escrito? Al principio no daba ni una. Pero, poco a poco, llegamos a tener un código nuestro. ¡La de jeroglíficos que inventábamos! Ni los egipcios. Decía que era imposible aburrirse conmigo. Y ya ves. [...]
 ~ Nunca seré tu héroe ~

miércoles, 17 de julio de 2013

Aparece de la nada, o algo.

Al final me topé con esa piedra que me hacía tropezar o, que quizás, conseguía que hacerlo me gustase. 
















Valentina Frankenstein

De cenizas estoy hecha.

Esperarte en la ventana es como dejar que te asesine el Sol muy despacito y luego hacer que la noche te consuele las heridas. Esperarte en la ventana es un ritual casi rutinario y por inercia que me deja la espalda rota, por dentro y por fuera.

Esperar y esperar.

O, más bien, dejarte consumir y, curiosamente, llenar toda la habitación de humo, de asfixiante calor, porque por la ventana solo te espero yo.

Porque solo te espero yo.


No llegues, que no sé hacer otra cosa que esperar.




¿Quién subirá por ti a la luna?
¿Quién bajará por tu edredón?
Si de recuerdo te dejó basura
y una colilla

dentro de tu corazón que nadie apagó.

martes, 16 de julio de 2013

Como la mano izquierda eternamente enamorada de ese guante que vive en la derecha.



Otro día veremos la resurrección de las mariposas disecadas...







Este miedo irracional que se acabará calmando 
cuándo esté entre tus sábanas y tu corazón me esté abrazando.



jueves, 11 de julio de 2013

Pene atrapado en una telaraña.


Quizás
(y solo quizás)
solo sean imaginaciones mías,
pero desde que me piensas
escucho un 'clic' por aquí dentro
que no me deja más que imaginarnos hasta quedarme dormida.



En noches como estas, esas en que "son más de las tres" te enclaustraría en mi colchón a rompernos las cuerdas vocales.



Joder, que te quiero y todas esas cosas que dicen sobre el amor.

viernes, 5 de julio de 2013

Desplumada.

«Ser honesto en un mundo deshonesto es como desplumar una gallina contra el viento: Se llenará usted la boca de plumas.» 

Nunca entendía a la gente que tiene miedo a querer.
¿Cómo se puede tener miedo a que te pase lo más grande que puede pasarle a alguien?.
Pero al fin lo comprendo: A lo que se tiene miedo es a que te hagan daño.

A las mentiras, las promesas rotas, las ilusiones borradas, las palabras huecas...

Pero no, creo que a lo que realmente le tengo miedo es a que las cosas me vayan bien. Curioso, ¿no?.
Porque si algo va bien, es que funciona, y si algo funciona se puede estropear, y si se estropea algo que no funcionaba todo lo bien que debiera antes, pues oye, notas que falta algo pero tampoco es que sea muy relevante...
Pero si funciona y deja de hacerlo...


Estoy verdaderamente jodida...
Jodida y sola.

Incluso los pajaritos de mi cabeza me han abandonado, salieron volando y ahí están, dando vueltas y vueltas, asados en cualquier pollería.