jueves, 27 de febrero de 2014

No me saques de mis infiernos si no estás dispuesto a aguantar mis demonios.

martes, 18 de febrero de 2014

Tú, mi girasol.

No te busqué, preferí esperar que la casualidad te trajese hasta mi.
Y fuiste ese soplo de aire fresco después de pasarte minutos sin oxígeno.
Fuiste el agua para mi sed.
Fuiste luz en mi oscuridad.
Fuiste la cama acogedora tras un día agotador.
Fuiste vida cuando estaba muerta.


Perdona, no fuiste: 
Eres y serás.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Cada vez que te acaricio me pierdo en otro mundo...

Todos mis puntos se vuelven débiles si eres tú quién los roza. Porque si quieres matarme a besos, yo me muero encantada en tus labios.

La cuestión es sentirlo
y mantenerlo vivo.
Sin prisas. Extrayendo el jugo de cada efímero minuto que disfrutamos juntos.
Y así es como se crea la magia que nos mantiene vivos.


martes, 11 de febrero de 2014

Quiero seguir contándote historias que ansíes escuchar.

No podría afrontar la vida sin tu luz, al menos no después de haberla probado.

Que no es solo porque quiera que te quedes ni porque te quiera más que a mi misma. Ni tan siquiera porque te mire a los ojos y nos vea a través de ellos y me atrapes y me obligues a creernos.
Es porque sé que si tú me miras a los míos, me traspasas, me ves... Y te quedas. Te quedas sin juzgarme.
Y entonces ya no tiemblo, ya no tengo miedo.
Sé que estoy en paz, en casa, a salvo.
Y al fin puedo respirar llenando a fondo el pulmón.


¿Ya es primavera?
Contigo siempre lo es.

viernes, 7 de febrero de 2014

Atracando al llanto.







Por raro que parezca me hago ilusiones.
No sé con qué, pero las hago a mi medida.
Debió de haber sido con materiales de muy poca consistencia.


Estaba deseando que llegase el viernes, que acabasen los exámenes y esconderme en tu cama, pues nunca había pasado tanto tiempo lejos de ella.

Y ahora llega el día y ya no estoy segura ni de quién eres...

jueves, 6 de febrero de 2014

Quiero, quiero y quiero.

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.
Quiero que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy cuentas conmigo...

SIN CONDICIONES.


Jorge Bucay.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Bajo los efectos de una bomba atómica.

Hay un miedo indomable que se esconde a mis espaldas.
Un miedo que desgarra, que no se nota, ni se huele, ni se ve, un miedo que pasa sin avisar y que arrasa por dentro.
Un miedo psicológico, físico e incluso metafísico, que hace tiritar, que derriba la casa soplando.

martes, 4 de febrero de 2014

¡Maracuyá!

La palabra fácil nunca lo había sido tanto y voy a rebosarte el vaso medio vacío.
Lo quieras o no,
y la culpa es toda tuya.

Supongo que te estarás preguntando el por qué después de todas las llamadas a deshora, la cantidad de veces que me rompí las cuerdas vocales contigo y la infinidad de noches que mordí la almohada odiándote. Odiándote por hacerme francispependiente.


Me río yo del turismo emocional teniéndote de pasajero por aquí.

lunes, 3 de febrero de 2014

34 de 365.

Historias creadas a partir de sucesión de casualidades.
Historias que empiezan en una biblioteca.
Historias que se entrelazan entre el vaho y el humo de una cachimba con sabor a regaliz.
Historias de dos guerreros y una ciudad llena de luces.
Historias de conversaciones de un momento o de un gesto, de miradas, relatos que se han creado sin tener que hablar, solo a base de cariño.
Historias que se graban en la piel.
Historias de un simple contacto que estremece tu mundo.
Historias que quedan guardadas en libretas, historias que algún día nos contaremos y recordaré con la mejor de las sonrisas.
Historias que merecen marcarse con tinta.
Historias de sonrisas entre el frío de la mañana aliñado con un chocolate caliente.
Historias que se cuentan en tardes de universo alternativo.
Historias acompañadas entre sábanas y cuerpos desnudos.
Historias que estamos escribiendo.
Historias que no acaban.



Tú eres mi historia.

domingo, 2 de febrero de 2014

Agujetas de soledad.

Levanta.
Acércate y coge tinta.
Tienes mi cuerpo en blanco y yo ya espero impaciente que me llenes de tus historias.

sábado, 1 de febrero de 2014

Exijo volver a esconderme entre tus sábanas.


Creo que tu espalda en la cama, desnuda, mirándome, definiendo la oscuridad contra la silueta del armario se merece ganar cualquier batalla...

Y si me apuras la guerra.