Que no es solo porque quiera que te quedes ni porque te quiera más que a mi misma. Ni tan siquiera porque te mire a los ojos y nos vea a través de ellos y me atrapes y me obligues a creernos.
Es porque sé que si tú me miras a los míos, me traspasas, me ves... Y te quedas. Te quedas sin juzgarme.
Y entonces ya no tiemblo, ya no tengo miedo.
Sé que estoy en paz, en casa, a salvo.
Y al fin puedo respirar llenando a fondo el pulmón.
¿Ya es primavera?
Contigo siempre lo es.

No hay comentarios:
Publicar un comentario