Cada vez que te acaricio me pierdo en otro mundo...
Todos mis puntos se vuelven débiles si eres tú quién los roza. Porque si quieres matarme a besos, yo me muero encantada en tus labios.
La cuestión es sentirlo
y mantenerlo vivo.
Sin prisas. Extrayendo el jugo de cada efímero minuto que disfrutamos juntos.
Y así es como se crea la magia que nos mantiene vivos.
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