A veces buscamos sin encontrar, o encontramos sin buscar. Lo cierto es que nuestro apetito insaciable de encajar y dar con alguien que nos encaje se vuelve obsesión cuando ni nosotros mismos nos hemos colocado del todo.
Todo es fácil si no lo planeas y al fin y al cabo los límites están para romperlos, para no existir, como muchas otras cosas que nos imponemos de forma absurda para no afrontar aquello que nos da miedo, la mayoría de las veces sin razón alguna, lo que no lo hace dejar de ser implacable. Las excusas nos dominan e incluso esclavizan y no se convierten en otra cosa que una rutina que tiende a la ruina propia, a enjaularnos en ideas extravagantes de una mente corroída por el amor no correspondido, por las inseguridades o por lo puto que puede llegar a ser el resto del mundo.
Porque vivir no debe significar sobrevivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario