Siempre me he empeñado en buscar el lado perfecto de todo aunque costase encontrarlo.
Si el día está nublado y sol decide esconderse, pues genial, tú, manta y tele mientras huele a lluvia fuera...
Por eso, le había encontrado el lado bueno de que a veces estuviésemos así.
Me daba cuenta de lo que teníamos y de que no quería perderlo.
Y aún no quiero.
Ojalá encuentres la paz que necesitas, que te despiertes en mitad de la noche deshecho en lágrimas porque no puedes vivir sin mí, que vengas a buscarme, ... Ojalá, y que ocurra pronto.
Pero ahora no, ahora estoy perdida. No me encuentro. No encuentro el lado bueno de las cosas.
Vivo en un agujero negro de mentiras y fachadas que se traga las esperanzas y cualquier rayo de felicidad que se pasee por mis alrededores,
Quiero creer, peq, que alguna vez fui capaz de transfigurar tu miedo en calma y que no sea la culpable de toda esta tristeza que tienes acumulada en esos ojos.
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