domingo, 24 de marzo de 2013

Pequeña sonrisa de Amelie.

Por estos días te (re)conocí.
Fue un impulso, una auto-obligación el atreverme a hablarte.

Y todo fluyó solo.

Hasta el momento, hasta el día en el que la adorable Valie se hace un poco menos pequeña y el bichito barbudo de Francis un poco menos payaso (cosa que, por cierto, veo imposible), seguimos adelante.
Siempre más, mucho más.

Siempre. Siempre. Siempre. Siempre. Siempre. Siempre.


Si una cosa quiero, es verte cumplir décadas y que sigas riéndote de mi niñería (no tan) fingida.





Tú y yo, una perfecta combinación.
Eso que siempre busqué en tantos lugares y en tantas personas, está en ti, todo tú eres mi ideal de vida.





Y ahora sí, que le den al resto del mundo, que yo me quedo abrazada a tu lado y se acabó. Es todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario