- Solo encuentro un problema...
- ¿Sí?
- Verás, si paso un minuto más contigo me temo que no podré dejarte… Nunca.
- ¿Sabes? Merece la pena correr ese riesgo.

Por la noche, mientras duerme la ciudad
es cuando tú y yo aprendemos lo que es realmente vivir.
Y EL ESPACIO NOS MIRÓ Y NOS VIO INFINITOS.
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