viernes, 5 de abril de 2013

Pequeño.

Te escribo a ti, que sé que me lees, que sé que te escondes las ganas, que juegas con lo prohibido.
Te escribo a ti, que eres magia.
Te escribo a ti, que te haría una casa en la cama para quedarnos, que pararía el tiempo para devorarnos sin espacio, que me bordaría a tu piel para moverme a sus ritmos.

Te escribo a ti, que sé que te encanto, que sabes que me encantas, que lo de resistirnos se convierte en objeto de burla.
Te escribo a ti, que tenemos cosas pendientes, que te imagino, que no te imaginas lo que te pienso.
Te escribo a ti, que me pones, me quitas y me sacas los colores.

Te escribo a ti, que conviertes el sudor en éxtasis, que me desnudas con mirarme, que me robas los formalismos, porque te voy a comer vivo.
Te escribo a ti, que descubrir a que sabe tu piel sería una espiral de delirio, que me recreo en saber como te recreas.

Te escribo a ti porque nadie más mejora el argumento.




Te escribo porque puedo hacerte y ya queda menos.                

No hay comentarios:

Publicar un comentario