lunes, 3 de junio de 2013

Soy de carne y beso.

Anoche tuve la oportunidad de conocer la forma en la que se resquebrajaba el mundo cuando él decidía que era la hora de dormir.
Conocí como cerraba los párpados, levantaba el brazo y me acercaba a sus pulmones desbocados, a pesar de todo. Y notar como mi corazón pierde el control cuándo te enredas en mi cintura.
Conocí como era desnudarse mientras te tapaban las sábanas, conocí sus buenos días, descubrí la paz después de la guerra y viceversa.

Anoche, por unos momentos, me atreví a soñar contigo aunque te tuve al lado, pero ya sabes a que me refiero. Ese fue el sitio ideal para escribir un buen guión, o para encontrarte de bruces con las musas.



Ven a formar parte de este caos, que ya casi amanece,
pero permíteme quedarme, alquilar y renovar este contrato de permanencia.

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